Angela Barraza Tarot - Representación del Arcano XV, El Diablo.

El Diablo: El contrato que firmaste a oscuras

Más allá de la adicción o el miedo, El Diablo en el Tarot revela los contratos de dependencia que firmamos en el amor y el trabajo. Una lectura ética y profunda de Ángela Barraza.

Hay una tendencia agotadora en el mundo del tarot a querer suavizarlo todo. Al Diablo le han puesto nombres elegantes: “la sombra”, “el deseo”, “la fuerza creativa”. Y sí, tiene algo de eso, pero si nos quedamos ahí, sólo estamos haciendo literatura y no estamos entrando realmente en el campo del tarot.

El Diablo es, ante todo, un vínculo de dependencia. En la imagen clásica, vemos a dos figuras encadenadas a un pedestal. Pero si miras con rigor, te das cuenta de un detalle clave: las cadenas les quedan grandes, les bailan en el cuello. Podrían sacárselas si quisieran. Entonces, la pregunta no es “¿quién me tiene amarrado?”, sino “¿qué beneficio obtengo yo de estar encadenado aquí?“.

El Diablo en la vida cotidiana

En el Amor:

No es “pasión desenfrenada” de película. Suele ser el registro de una relación donde el sexo o la seguridad económica es el único puente, mientras afuera hay un desierto de silencio.

Es el vínculo que te hace sentir que “no puedes vivir sin el otro”, lo cual nunca es amor; sino que puede estarse tratando de una adicción o de una relación de codependencia (lo que nunca es sano).

En el Trabajo:

Es la jaula de oro. Proyectos que te drenan el alma pero que sostienes por ambición o por miedo a perder el estatus.

Esta carta también deja en evidencia a esos ambientes donde la manipulación es la moneda de cambio y tú has decidido jugar ese juego (para mantener la fiesta en paz, para no ser blanco de críticas, para que no te tilden de conflictiv@. Puedes tratar de justificar esta conducta pero sabes perfectamente el impacto que está teniendo en tu vida).

En la Salud:

Aquí el Diablo es el registro de los excesos y las compulsiones. Adicciones (al azúcar, al trabajo, al drama). Es el cuerpo avisando que algo externo está tomando las decisiones por ti y que has perdido la autoadministración.

¿Y si la carta aparece invertida?

Cuando El Diablo aparece invertida, representa ese “dejar de fingir que no ves la cadena”. Es el fin de la estafa.
El espejo roto nos habla de la crisis, del “caos que sobreviene” cuando la falsa seguridad estalla.

Cuando el Diablo se da vuelta, está anunciando que la cadena se tensa o se rompe.

No siempre es un proceso amable; a menudo representa el síndrome de abstinencia.

Es el momento en que te das cuenta de la estafa y decides dejar de pagar el tributo, pero el sistema (o tu propia mente) se resiste.

Invertido, el Arcano 15 marca el inicio de una liberación, pero también el caos que sobreviene cuando aquello que te daba una falsa seguridad desaparece. Es el despertar incómodo de quien ya no puede seguir fingiendo que no ve la cadena.

Aquí tienes el desglose de sus elementos más relevantes:

Arcano XV, El Diablo, Baraja Raider Waite

1. El Trono de Piedra (El Pedestal)

El Diablo está sentado sobre un bloque de piedra rectangular, pesado y frío. A diferencia del trono del Sumo Sacerdote (que sugiere espiritualidad) o de la Emperatriz (que es naturaleza), este bloque representa la materia densa. Es el peso de la realidad física cuando nos olvidamos de que somos algo más que carne y consumo. Es la inercia que nos deja pegados a lo cómodo.

2. El Gesto de la Mano (La Falsa Bendición)

Su mano derecha está alzada, pero no es la bendición de El Hierofante. Es una parodia. Sus dedos están separados de forma poco natural, y en su palma suele estar grabado el símbolo de Saturno (la ley, el límite, la carencia). Es el gesto del encantador de serpientes: te ofrece una verdad a medias para que no mires el resto del cuadro.

3. La Antorcha Invertida

En su mano izquierda sostiene una antorcha que apunta hacia el suelo. El fuego, que en el tarot representa la voluntad y el espíritu, aquí se usa para quemar, no para iluminar. Simboliza la energía desperdiciada o usada para fines destructivos. Es la pasión que consume en lugar de la pasión que crea.

4. El Pentagrama Invertido

Sobre su frente brilla un pentagrama invertido. En el análisis simbólico, la punta hacia abajo significa que la materia domina sobre el espíritu. Es la mente al servicio de los instintos más bajos. Representa la confusión intelectual: cuando usamos nuestra inteligencia para justificar nuestras peores decisiones.

5. Las Cadenas y los Personajes

Este es el punto crucial de la carta. Hay un hombre y una mujer (los mismos de Los Enamorados, pero “caídos”). Tienen cuernos y colas, sugiriendo que su naturaleza se ha animalizado por la falta de conciencia.

Las Cadenas Holgadas: Si te fijas bien, las cadenas que rodean sus cuellos son anchas. Podrían sacárselas simplemente pasando las manos por encima de la cabeza.

El Significado: Estar ahí es una elección. Es el registro de la comodidad del esclavo. Es el miedo a la libertad lo que los mantiene atados al pedestal, no la fuerza del Diablo.

6. Las Colas (Uvas y Fuego)

  • La cola de la mujer termina en un racimo de uvas (placeres sensoriales, ebriedad, consumo).
  • La cola del hombre termina en una punta de fuego (ira, agresividad, impulso ciego). Ambas representan los apegos que nos anclan: lo que nos gusta y lo que nos enfurece.

7. El Fondo Negro

A diferencia de otras cartas que tienen paisajes, nubes o ríos, aquí el fondo es oscuridad absoluta. Representa la ausencia de horizonte. Cuando estamos bajo el influjo del Arcano XV, no podemos ver más allá del problema inmediato, del deseo inmediato o del miedo inmediato. El mundo se vuelve pequeño y oscuro.

Correspondencias: El peso de la materia

Para entender la densidad de este Arcano, hay que mirar su andamiaje técnico:

Astrología: Se vincula con Capricornio, el signo de la estructura, la ambición y el límite material llevado al extremo de la rigidez.

Numerología: Es el 15, que al reducirse nos da 6 (Los Enamorados). Es la otra cara del amor: si el 6 es la elección libre, el XV es la elección obligada por el deseo o el miedo.

Elemento: Tierra en su estado más pesado, esa que se vuelve barro y te atrapa los pies para que no puedas seguir caminando.

Errores comunes al interpretar esta carta

Es frecuente que el consultante —o el tarotista novato— se pierda en interpretaciones espectaculares. Estos son los errores que debemos evitar:

Pensar que es “el mal” o un castigo externo: El Diablo no es un demonio que viene de fuera; es un estado de conciencia. Te muestra dónde perdiste tu libertad.

Externalizar la culpa: Decir “me hicieron un trabajo” o “mi jefe es el diablo”. El Arcano XV es siempre un contrato de mutuo acuerdo. Tú pusiste la firma, aunque haya sido con letra chica y por miedo.

Confundirlo con vitalidad: A diferencia de La Fuerza, que integra el instinto, el Diablo lo desborda. Si la situación te quita la paz y te obliga a mentirte a ti mismo, no es “fuerza vital”, es Arcano XV.

Un caso de consulta: La comodidad de ser víctima

Recuerdo el caso particular de una consultante con quien terminamos siendo grandes amigas hasta el día de hoy. Ella llegó a mí, preguntando insistentemente por su socio, convencida de que él era el Diablo de la historia porque le ocultaba información financiera. Sospechaba que le estaba robando.

Al profundizar en la lectura, quedó claro que ella sabía perfectamente lo que pasaba, pero no disolvía la sociedad porque él “hacía el trabajo sucio” que ella no quería hacer: negociaba con los proveedores, se encargaba de las contrataciones y despidos de empleados, salía a vender. Ella pagaba (hipotecando su tranquilidad) el precio de no ensuciarse las manos. El Diablo no era el socio; era el alivio cómodo o cobarde de mi amiga.

“El Diablo no te encadena por la fuerza, sino por la sed: te ofrece exactamente aquello que no te atreves a conseguir por tu propia libertad.”

Una vez que pudimos detectar esto, tomó medidas. Habló con el socio, reconoció que el trabajo que hacía él era invaluable para ella. Le dijo que sabía que estaba “haciendo recortes” y que ya no necesitaba hacerlo más porque ella quería reconocer monetariamente su trabajo. Llegaron así a un nuevo acuerdo que los favoreció a ambos. Fortalecieron así su amistad y sociedad de años y mi amiga quedó tan cómoda como siempre, además de tranquila. La empresa sigue creciendo y ambos se sienten reconocidos.

El Trabajo de Rescate

Si el Diablo aparece en tu lectura, no busques un exorcista. Busca un contador o un abogado, metafóricamente hablando. Revisa tus contratos emocionales y materiales.

¿Qué estás recibiendo a cambio de tu libertad?

¿A qué le tienes tanto miedo que prefieres la seguridad de la cadena al vacío de la autonomía?

El Tarot no va a decidir por ti si debes romper esa cadena o no. Pero te va a mostrar que la puerta nunca estuvo cerrada con llave. La libertad es mucho más aterradora que el Diablo, porque en la libertad no hay nadie más a quien culpar de tu encierro.

¿Sientes que estás sosteniendo un vínculo que ya te queda chico?

A veces necesitamos ponerle nombre a la cadena para empezar a soltarla. Si quieres que analicemos qué hilos están moviendo tu situación actual bajo una mirada ética y profunda, podemos agendar una sesión.

Angela Barraza
Angela Barraza

Ángela Barraza es astróloga, tarotista, escritora y periodista chilena especializada en Tarot evolutivo, astrología psicológica y autoconocimiento. Fundadora de AngelaBarraza.cl, combina símbolos, arquetipos y consciencia para guiar procesos personales y espirituales.

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