Durante casi tres décadas de lectura de cartas he acompañado a cientos, tal vez miles, de personas. Personas que llegan con preguntas sobre amor, trabajo, salud o decisiones que parecen inabarcables desde la lógica. Pero, con el tiempo, empecé a notar algo más profundo. Detrás de cada consulta se esconde una herida, un patrón, un anhelo. Y esos anhelos comienzan a agruparse, como si existieran ciertos arquetipos que cruzan generaciones, clases sociales y creencias espirituales.
Este artículo no intenta encasillar a nadie, pero sí ofrece una mirada amplia y compasiva sobre los distintos tipos de consultantes que llegan a una lectura. Porque más allá de sus preguntas, lo que traen a la mesa es su historia. Y el Tarot, con sus símbolos, sus arcanos y su lenguaje profundo, se convierte en un espejo. Uno que devuelve no respuestas definitivas, sino nuevas preguntas, posibilidades, sentidos.
Chuck Palahniuk diría que somos una generación de hijos criados por la televisión, convencidos de que seremos millonarios, estrellas de cine, dioses del rock. Pero no lo seremos. Y poco a poco lo vamos entendiendo. Yo digo algo parecido: somos una generación de adultos criados por padres que no sabían nombrar sus emociones, y ahora venimos al Tarot a que alguien las nombre por nosotros. En otras palabras, detrás de cada “¿Me va a llamar mi ex?” se esconde un “¿Qué hice mal para que me dejaran?” o “¿Qué necesito aprender de esa relación pasada?”. Porque cada pregunta por el otro es en realidad una pregunta sobre uno mismo.
Cada tipo de consultante es, en realidad, un tipo de herida. Y cada herida tiene nombre, apellido y fecha de nacimiento. Se gestó en algún momento entre los cero y los siete años, cuando alguien no llegó, no miró, no abrazó, no creyó, no protegió. El Tarot no predice el futuro; en el fondo es un espejo simbólico que te muestra de dónde vienes. Y cuando sabes de dónde vienes, el futuro deja de importar tanto.
¿Te identificas con alguno de estos arquetipos? ¿O quizás reconozcas a alguien cercano? Quizás simplemente veas cómo el Tarot puede ser una herramienta viva, profunda y diversa. Te invito a dar un paseo por algunos tipos de consultantes que me ha tocado acompañar.
Tipos de consultantes de Tarot según sus preguntas y sus heridas
El-La que espera que el Tarot le muestre regreso de algo que nunca llegó

Este consultante suele preguntar “¿Cuándo llegará el amor?”, pero en realidad está explorando si alguna vez será elegido o elegida de verdad. Muchas veces, esta espera tiene raíces en la infancia: una figura importante que prometió y no cumplió. Aprender a vivir esperando puede transformarse en una identidad. Y dejar de esperar se vuelve tan aterrador como seguir haciéndolo.
En la lectura, este tipo de consultante suele buscar confirmación de que algo —o alguien— llegará a resolver ese vacío. Pero el verdadero mensaje de las cartas es otro: la vida ocurre aquí, no en el andén de la espera.
Testimonio real: Z., 36 años. “Después de la lectura entendí que no se trataba de que él volviera. Se trataba de dejar de poner mi vida en pausa por alguien que nunca estuvo realmente.”
(Lee más sobre cómo los símbolos del Tarot reflejan nuestras heridas y deseos en ¿Qué es el Tarot y cómo funciona una lectura?)
El-La que necesita entender para poder soltar
No busca reconciliación ni certezas. Quiere comprender. Su pregunta no es “¿volverá?”, sino “¿por qué me dolió tanto?”. Es quien convierte el duelo en mapa, y la emoción en teoría. Muchas veces esta necesidad de comprensión viene de una infancia donde sentir era peligroso, así que aprendió a pensar más de lo que sintió.
La lectura con este consultante suele tener momentos de revelación intelectual. Pero la verdadera sanación llega cuando puede llorar sin necesidad de justificar cada lágrima.
Testimonio real: M.A., 42 años. “Llevé a la lectura un cuaderno con fechas y detalles. Pero lo que me desbloqueó fue una carta: El Carro. Me mostró que entender no basta si no me atrevo a avanzar.”
(Si te interesa este tipo de mirada simbólica, visita El Carro: todo lo que debes considerar a la hora de leer el Arcano VII del Tarot)
El-La que se pregunta si es suficiente para ser amada
Las preguntas más comunes en este arquetipo son: “¿Volverá a buscarme?” o “¿Aún me quiere?” Pero lo que realmente se está preguntando es: “¿Soy digna de amor sin tener que esforzarme todo el tiempo por merecerlo?”
Estas personas muchas veces crecieron sintiendo que tenían que ganarse el afecto. Y ahora, adultas, siguen haciendo malabares emocionales para no ser abandonadas.
Testimonio real: C.I., 39 años. “No sabía que mi ansiedad amorosa venía de cuando era niña y sentía que mi familia me quería solo si me portaba bien. El Tarot me hizo ver que ya no necesito repetir ese patrón.”
(¿No sabes qué preguntar en tu primera lectura? Aquí tienes una guía: Qué preguntar al Tarot en tu primera lectura)

El-La nostálgico de un pasado idealizado
“¿Mi ex me piensa? ¿Se arrepiente?” En realidad, hay miedo a avanzar. Porque moverse implica dejar atrás una versión de uno mismo donde aún era posible ser feliz con esa persona.
Este tipo de consultante suele revisar capturas de pantalla, recuerdos digitalizados, conversaciones. El Tarot aquí ayuda a entender que el pasado no fue perfecto. Solo conocido. Y que lo conocido no siempre es lo más sano.
Testimonio real: F.C., 31 años. “Volvía a ese amor como quien vuelve a una casa que ya no existe. Me di cuenta que lo que más me dolía era que ya no era quien fui cuando estuve con él.”
Quien busca justicia emocional en el Tarot más que respuestas
Este perfil suele llegar con una pregunta como: “¿Vale la pena seguir intentándolo?” No busca tanto saber si algo va a pasar, sino si tiene sentido seguir invirtiendo energía.
Son personas que han sostenido vínculos unilaterales por mucho tiempo, por lealtad, por costumbre, por miedo a soltar. La lectura ofrece, en estos casos, una mirada objetiva, que les permita validar su cansancio y quizás soltar sin culpa.
Testimonio real: L.A., 54 años. “No quería saber si mi hermana me quería. Quería saber si era justo seguir esperando ese reconocimiento. Las cartas me dieron una respuesta que no esperaba, pero sí necesitaba.”

El-La que necesita controlar porque temió demasiado
Consultantes hipervigilantes, que preguntan: “¿Mi pareja me oculta algo? ¿Mi jefe me traiciona?” No es paranoia. Es supervivencia aprendida.
El Tarot se convierte aquí en un contenedor de sospechas, una forma de poner en palabras lo que de otra manera no se atreverían a decir en voz alta.
Testimonio real: S.V., 47 años. “Anotaba cada pequeño cambio de rutina de mi pareja. Vivía en alerta. El Tarot me ayudó a entender que estaba repitiendo lo que viví con mis padres.”

El-La espiritual que ya no quiere sufrir
No pregunta por un futuro ideal. Pregunta si tomar distancia fue la decisión correcta. Si elegir el propio bienestar es válido.
Este es un tipo de consultante que ha recorrido mucho. Que ha sufrido, ha aprendido, y que vuelve al Tarot no para saber qué pasará, sino para confirmar que no está traicionando su evolución.
Testimonio real: J.R., 44 años. “Me preguntaba si poner límites era dejar de amar. Y me fui con una certeza: que el autocuidado no es egoísmo. Es amor también.”
(Este tipo de lecturas puede ayudarte a identificar los ciclos de tu vida, como explico en La Rueda de la Fortuna: Significado y Ciclos del Destino)

El-La que se cansó de evitarse a sí mismo
La pregunta no es sobre otros. Es sobre sí. ¿Qué me pasa? ¿Por qué me duele esto? ¿Qué puedo cambiar?
Son consultantes que han dejado de buscar afuera. Que están listos para escucharse. Y el Tarot, en estos casos, no es un oráculo, sino un espejo.
Testimonio real: S.V., 43 años. “Me pregunté cuándo se me iba a pasar el estrés. Las cartas me devolvieron otra pregunta: ¿Por qué te estás exigiendo tanto?”
(Para explorar más sobre cómo leer desde los símbolos y el autoconocimiento, puedes visitar Cómo funciona una lectura del Tarot: símbolos, intuición y arquetipos)

La herida maestra: el niño o la niña que nunca fue elegido/a
Si tuviera que resumir todos estos arquetipos en una sola herida transgeneracional, sería esta: nadie se sintió elegido incondicionalmente en la infancia. No completamente. No de forma segura. No para siempre.
Todos, de alguna manera, aprendimos que el amor era condicional. Que existir no bastaba. Que necesitábamos ser algo más, hacer algo más, convertirnos en algo más para merecer ser vistos, queridos, recordados.
Y ahora somos adultos preguntándole a las cartas si finalmente, por favor, alguien nos elegirá. Si el universo nos dará una señal de que valemos la pena. Si Dios, el destino o cualquier fuerza superior finalmente dirá nuestro nombre.
El Tarot no puede hacer eso. El Tarot no te elige. Solo te muestra que siempre estuviste ahí, esperando ser encontrado. Y que quizás es tiempo de dejar de esperar que alguien te encuentre y empezar a buscarte a ti mismo.
Porque la verdad es esta: llevas años preguntando por otros. ¿Cuándo preguntarás por ti?

Te cuento un secreto sobre el Tarot?
Nadie entra a una consulta de Tarot completamente igual a otra persona. Pero muchos comparten patrones, heridas y búsquedas similares. Estas categorías no son definitivas. Son mapas. Y los mapas no son el territorio, pero ayudan a no perderse.
Por eso, si te reconoces en alguno de estos perfiles, no significa que seas una etiqueta más. Significa que estás en un camino compartido por muchas personas que también están buscando comprenderse, elegir distinto, sanar.
Y si no sabes por dónde empezar, tal vez sea el momento. Las cartas están sobre la mesa.

Preguntas frecuentes – FAQs
¿Es malo consultar el Tarot con frecuencia?
No necesariamente. Todo depende de la intención. Puedes leer más sobre esto en ¿Es malo leerme las cartas muy seguido o puedo hacerlo cada semana?
¿Debo tener una pregunta específica para hacer una lectura?
No siempre. A veces la mejor pregunta es: “¿Qué necesito ver ahora?”
¿Funciona igual el Tarot online que presencial?
Ambas modalidades tienen sus particularidades. Puedes ver sus diferencias en Tarot Online vs Presencial: ¿Cuál es mejor?
¿Quieres una lectura personalizada?





[…] RECOMENDADO: Si quieres ampliar más tus conocimientos te sugiero consultar mi artículo ¿Cuáles son los tipos de personas que consultan el Tarot? Arquetipos más comunes […]